El Emprendimiento en la Vida Diaria

Es curioso como necesitamos la validación externa en casi todas nuestros quehaceres mundanos y divinos, y sin a penas percatarnos. Creyéndonos súper autosuficientes y seguros. Buscamos de manera más o menos sutil, o más o menos sumisa la aprobación, tanto de familiares, como de amigos, compañeros de trabajo o incluso desconocidos.

Será nuestra falta de seguridad, o nuestras limitadas creencias adquiridas durante los años de aprendizaje. Como encontrar dentro de nosotros y validar nuestro propio criterio sin necesidad de la palmadita en la espalda. Imagínate que tu inconsciente no busque ninguna validación de nada y de nadie. No se boquilla, sino realmente, no necesitarla porque la traes de serie. Acaso no nos falta mirarnos más real y sinceramente dentro. Hasta el punto de limpiarnos, querernos, valorarnos y entender que todo lo que necesitamos está en nosotros. Y que nadie, desde fuera, puede darte, lo que no encuentras dentro.

En esta fría mañana invernal, me apetece hablar, desde mi humilde experiencia, del mundo del emprendimiento. Acerca de los pormenores, sin sabores y beneficios de esta opción laboral. Invitándote a no buscar esa ansiada validación cuando busques tu realización profesional, tan necesaria para vuestro desarrollo personal. En un tema tan íntimo, mis consejo es; seguid vuestra intuición y perseguir vuestros sueños.

Planificación y plan de acción.

  • En primer lugar, bajemos a tierra nuestro plan de negocio. Elabora un estudio de mercado y busca tu cliente objetivo, dale forma y mide tus fuerzas. No te tires a la piscina, sin algo de agua… Piensa, escribe y baja a tierra todas tus opciones y posibilidades en el mercado al que te quieres dirigir. Intenta, en la medida de tus posibilidades, prevenir antes que curar. Que quieres ofrecer y para qué.
  • En segundo lugar, asesórate bien. Consulta la forma jurídica que debas darle a tu negocio. Necesitas un asesor y un abogado. Realiza un estudio de mercado y prepárate para prevenir y controlar tu inversión inicial y tu plan de viabilidad. Valora la cuantía de personal como económica. Cuántos y cuánto. Si es un negocio Online, investiga la tecnología que necesitas y busca un asesor de marketing online que gestione y elabore una buena estrategia.
  • En tercer lugar, si puedes hacerlo solo. Hazlo solo. Si necesitas socios. Asegúrate primero que tenéis todas las ideas, conceptos y herramientas claras. Elabora unos buenos Estatutos si formas una sociedad., no dejes nada al azar. Ni amigos, ni familiares ni tu marido y/o mujer, van a tenderte una mano cuando esté la suya en peligro, mira por ti. No confíes en valores y principios. Deja todo bien armado. Siempre asumirás riesgos pero se trata de aminorarlos al máximo.
  • En cuarto lugar, busca subvenciones, consulta en tu provincia y comunidad qué tipo de ayudas tienen según tu situación actual, tu condición laboral, cotizaciones anteriores, edad, sexo, etc. Asesórate laboralmente sobre bonificaciones, por ejemplo en el sello de autónomo o por el alta de trabajadores y busca la opción más económica y compatible a tu situación.
  • En quinto lugar, si necesitas capital, estudia bien en las entidades bancarias, solicita precios, estudia los tipos de interés (fijos o variables ) para préstamos personales o hipotecas, en caso necesario. Coteja, no te quedes con la primera opción.
  • En sexto y último lugar, elabora tu plan de acción, qué quieres, y como conseguirlo. Copia a quien hayas visto que lo ha conseguido antes que tu, coge ideas, se creativo, y pon todo tu intención en que todo salga bien, confía en ti.

La piscina está a 37º lánzate.

Ahora imagínate zambullido de lleno en tu proyecto. Disfrutando de cada movimiento. Tomando tus propias decisiones. Controlando tu vida. Tus horarios. Poniendo toda la ilusión, ganas y energías en tu intuición. Tu trabajo, será el 100% de tu voluntad. Estará dirigido a tu proyecto, con la única finalidad de realizarte a todos los niveles. Demuéstrate tu valía, tu talento y tus ganas. Que mayor placer habrá que esto…

Busca tu camino, escucha consejos, pero valídate a ti mismo. Con tus actos y tu propio plan de acción. No esperes que nadie piense ni sienta como tú. Todos lo haríamos de manera diferente, porque somos diferentes. Cada uno tenemos nuestros propios criterios, motivados por nuestra experiencia personal, conocimientos, valores y principios. No olvides cuales son los tuyos, y que no tienen porque coincidir con los de enfrente. Sé tu mismo y zambúllete cuanto antes. El tiempo no vuelve y hay que ponerse manos a la obra con el único fin de tener la vida que queremos tener. Acercarnos a nuestra mejor versión. Saquemos entonces de nuestra mochila lo que nos carga, nos molesta, las piedras que no nos dejan avanzar en la dirección que queremos tomar. Y llenémosla de todo lo que nos hace un poquito más felices. Lo que nos impulsa, lo que nos ayuda a estar donde realmente queremos estar. Llevar la vida que queremos vivir, no es fácil pero sí posible.

La vida del autónomo no es un camino de rosas, no nos engañemos, no es la panacea, habrá sin sabores, habrá que encontrar el momento dulce a base de esfuerzo, disponibilidad y voluntad. Hay días sin horarios y hay problemas de todo tipo, como en todas las opciones. Con la salvedad que aquí mandas tu. Decides tu. Elijes tu. Manejas tu barco. Llevas el timón y gestionas tu. Y con la inmensa satisfacción de saber lo que quieres conseguir, a donde quieres llegar y que precio estás dispuesto a pagar por ello. Que será el que tu te comprometas, no el que nadie te imponga.

Charles Baudelaire

Para trabajar solo hay que estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse

Deja un comentario