My So Called-Life

Reencuentros en la Tercera Fase

A muchos de nosotros nos sorprende, en algún momento en la vida, un despertar, que sin confundirlo con la extraña madurez, podemos denominarlo lucidez espontánea postraumática . Y es gracias a este repentino alumbramiento cuando empezamos a darle otra perspectiva a nuestra existencia y/o participación en el mundo de los vivos.

Salida del Modo On-Piloto Automático

Es, en este teatrillo que nos rodea y que tan dispuestos habitamos, donde todos los acontecimientos, personas y circunstancia con las que hemos estado compartiendo irónicos traspiés, disfrutando de los placeres humanos y divinos de nuestro planeta. Donde sin más, ni menos, y de un día para otro, encajamos nuestro personal puzle existencial. Un heterogéneo y colorido puzle que estaba deseando cobrar sentido por tu penumbrosa y desgastada psique, y que, a modo de mazazo, tanto caótico, como esperanzador e inquietante, une y encaja todas sus perfectas y extrañas formas asimétricas.

Imagínese que de la nada, empieza a cambiar el prisma con el que se ve así mismo, y con el que observa y juzga a su alrededor. Ahora es poseedor de un superpoder, una lupa súper nítida, esperanzadora, comprensiva y pragmática a la vez, acaba de hacer Click. No se resista. Sienta como cuando su hijo pequeño ( o usted mismo en la niñez ) acababa por fin de realizar la tarea de clase, uniendo con la fina línea de un lápiz, el trazo que recorren los puntos que separan la perfecta y redonda forma de la O.

Y ahora que…

Pues ahora nada especial, toca seguir tu nueva vida, más despierto y sin más pormenores que intentar cada día no dejarse llevar a tu anterior estado de marmotismo. Ir creciendo a tu ritmo. Y sin olvidar que muchos desconocidos, compañeros, amigos y familiares, siguen conectados, no con su eje, sino con el piloto automático. Enganchados a todo lo exterior. Siguiendo las directrices que marca la sociedad a rajatabla. Con la necesidad de hacerse un hueco de la única manera que han conocido y conocerán. Atrapados en sus prejuicios, juicios de valor, verdades absolutas, creencias limitantes y creyendo que necesitan estar a la altura, no se sabe bien de que exactamente.

Para que se entienda de manera más rápida y mejor es como la película aquella de Bill Murray : » El día de la marmota «

Reflexione y medite

Literalmente me refiero. La mejor manera de resetear el cerebro es meditar, respirar consciente y profundamente, sin dar saltos mentales, es como echar el punto muerto del coche, oxigenar, soltar, darle su merecido descanso. Nuestros pensamientos, son tan incesantes y nos absorben tanta energía que se hacen llamar «El mono loco» . Nos tienen demasiado entretenidos y son en gran parte «culpables» de no poder centrarnos en nosotros mismos, ese tan necesario vivir para dentro en calma. Necesitamos alinearnos, estar en nuestro eje, ser cada día mas consecuentes y equilibrados con nuestros principios y valores. En definitiva, escucharnos a nivel interno, prestarnos más atención para encontrar nuestra paz y equilibrio mental. Trascender. Darle a las cosas su justo valor e importancia y no desgastarnos intentando controlar todo lo que se menea a nuestro alrededor.

Una vez te haces más consciente, relativizas y te haces cargo de que todo es más sencillo de lo que parece, ya solo queda pasar a la acción. Buscar tus espacios. Hacer que cada día te acerques más a tu estado natural, a tu esencia. Despojarte de capas y capas de creencias y pensamientos heredados de padres, abuelos, tíos, amigos y que has tomado como propias, sin cuestionarlas. Salgamos cuanto antes del estado letárgico.

Nunca es tarde para empezar tu propio y consciente camino. Y quien sabe si encontrar, «tu elemento«, como lo llama Ken Robinson en su libro.

Acabo este post con un video de la maravillosa neurocientífica Nazareth Castellanos. Donde en pocos minutos explica de manera clara y casi terapéutica, los beneficiosos efectos de la Meditación.

Deja un comentario